Como eliminar a quitarse un tatuaje

Mucha gente ama sus tatuajes y los conserva para siempre. Pero otros deciden, después de unos años, que realmente ya no desean tener una rosa en el tobillo o una víbora en el bíceps. O tal vez rompen con un novio o novia y ya no desean tener sus iniciales en el estómago. ¿Qué pasa entonces?

En el pasado, para eliminar un tatuaje era necesario realizar una cirugía. Pero, en la actualidad, se pueden eliminar por medio de un procedimiento médico con un láser. Algunos talleres para tatuajes también ofrecen eliminar tatuajes, pero es mejor asegurarte de que la persona que lo quite sea un médico. Antes de que vayas a cualquier lugar a quitarte un tatuaje, consulta a tu médico o comunícate con la Asociación de Dermatología de Estados Unidos para que te recomienden un especialista en eliminación con láser de tu zona.

Pues bien, se llama "eliminación" del tatuaje. Pero los dermatólogos siempre señalan que eliminar completamente un tatuaje puede ser complicado dependiendo de factores como cuán viejo es el tatuaje, qué tan grande es, y los tipos y colores de tinta utilizados. Nunca se puede garantizar la eliminación completa del tatuaje. Conviene consultar a un dermatólogo especializado en eliminar tatuajes para que responda a todas tus preguntas; por ejemplo, si se utiliza anestesia. El dermatólogo también te puede dar una idea de qué proporción (si no es todo) del tatuaje se puede eliminar.

La eliminación de tatuajes con láser suele requerir una serie de visitas, y cada procedimiento lleva unos pocos minutos. No siempre se utiliza anestesia. Lo que ocurre es que el láser envía breves pulsos de luz a través de las capas superiores de tu piel, con la energía del láser dirigida a pigmentos específicos del tatuaje. Estos pigmentos después son eliminados por tu sistema inmune.

Eliminar un tatuaje con láser puede resultar incómodo y la sensación puede ser muy similar a la de hacerse un tatuaje. El proceso completo puede llevar varias semanas.

Al igual que cuando te haces un tatuaje, debes cuidar la zona afectada después de eliminar un tatuaje. Debes mantener la zona limpia, pero no la debes frotar. Además, puede enrojecerse durante unos cuantos días y se puede formar una costra. No frotes ni raspes la zona, ni te quites la costra. Deja que se cure sola.

La eliminación de tatuajes con láser suele ser efectiva, pero pueden presentarse algunos inconvenientes. Los efectos secundarios pueden incluir hiperpigmentación, que hace que la zona donde tenías el tatuaje se vuelva más oscura que el resto de tu piel, o hipopigmentación, que hace que la zona donde tenías el tatuaje se vuelva más clara que el resto de tu piel. La zona también se puede infectar o tener cicatrices.

Pero lo más importante es que la eliminación de un tatuaje puede ser bastante cara. Dependiendo de factores como el tamaño y el diseño del tatuaje, la eliminación puede costarte bastante más que el tatuaje.

Aqui te damos a conocer los diferentes tipos de eliminiación de Tatuajes:

El ENCUBRIMIENTO (cover-up)
Hay maneras diferentes de conseguir un trabajo de encubrimiento y depende de la situación. Un nombre puede camuflarse elegantementecon un tatuaje pequeño, haciendo el nombre imposible de leer. Si es la obra entera lo que quieres tapar, podría cubrirse con otro tatuaje. Es más fácil cubrir un color más ligero con un color más oscuro.

Esto no significa sólo un tatuador bueno, sino un artista muy bueno; eso que ellos tendrán que hacer es trabajar en el tatuaje existente hasta un nuevo diseño que lo cubra y esconda lo que estaba allí. Si no crees que trabajo de encubrimiento bueno puede hacer magia, echa una mirada a algunos "antes de-después" de las fotografías en algunas de las revistas del tatuaje. Los artistas saben cómo trabajar con forma y formar un nuevo tatuaje que no se parece en nada al viejo.

EL RETOQUE
Con los adelantos en tecnología, técnica y la disponibilidad de nuevos colores más luminosos en los últimos años, los tatuajes pueden parecer más luminosos y perfilados que cuando eran nuevos.

ELIMINACION POR ESTIRAMIENTO DE PIEL
El método de expansión de tejido es cuando un "globo" se inserta y se infla bajo la piel para estirar la misma despacio. El tatuaje es entonces cortado y las pieles superficiales recientemente estiradas colocadas en su lugar. Éste es un método popular para quitar tatuajes pequeños y deja sólo una pequeña cicatriz linear.

ELIMINACION POR ABRASION SALINA
La abrasión de Sal involucra "lijar" la imagen con sal hasta que desaparece.

ELIMINACION POR ESCISION
El método de escisión realmente "corta" la imagen , una porción pequeña cada vez.
La abrasión salina y los métodos de escisión acaban más en cicatrices feas.

También, los tatuajes caseros pueden ser más difíciles de quitar porque mientras que la concentración de tinta puede no ser tan grande como en un tatuaje profesional, a menudo entra más profundamente en la piel ( puedes querer considerar trabajo de "cover-up" en este caso).

ELIMINACION POR LASER MEDICO
Hay varios nuevos métodos con láser para eliminación de tatuajes, aunque tienden a ser costosos y normalmente no son cubiertos por los seguros médicos. De las tres formas de láseres médicos actualmente disponibles ( CO2 láser, el láser de rubí "cosido-Q" y el llamado "Tatulazr"), el nuevo "Tatulazr" ha sido juzgado como una de las maneras más eficaces de quitar tatuajes azul-negro.

La historia de un tatuaje no deseado

A los 17, Daniel S. se tatuó una serpiente verde. Una obra de arte que se enroscaba en su antebrazo y terminaba, lengua de tres puntas, en la mano. Once años después ya no puede verla. La detesta. El médico le dijo que no le garantizaba resultados estéticos. "Aunque sea, sáqueme la cabeza", le pidió. Tal el rechazo a esa figura que una década atrás era su orgullo.

La anécdota muestra que tatuarse no es gratis. Destatuarse, menos. Tiene un alto costo, no sólo económico, sino físico: la piel nunca será la de antes. Una mancha, una cicatriz, un surco, algo quedará. Y otro problema, el de una sociedad que parece aceptar las marcas en el cuerpo apenas superficialmente: el motivo central que mencionan aquellos que deciden remover sus secuelas del pasado es laboral.

Estas son algunas conclusiones de un trabajo científico publicado en la Revista Argentina de Cirugía Plástica. En ese informe, cuatro médicos de la Unidad de Cirugía Plástica y Reparadora del Hospital de Quemados dieron cuenta del enorme crecimiento en la masa de tatuados que quiere dejar de serlo, e indagaron en las motivaciones.

Otros especialistas consultados coincidieron con ellos en que no hay conciencia sobre lo que sig nifica quitarse un tatuaje. Ni información ni regulación alguna sobre el tema.

Sin embargo, el fenómeno del tattoo no se detiene. Actualmente, en Buenos Aires hay una convención internacional que reúne a más de 10.000 fanáticos (ver Una cita...). Y en una sola galería de la avenida Santa Fe se hacen unos 200 tatuajes por día.

Los datos del Hospital de Quemados son contundentes: si en 1999 y 2000 tuvieron apenas 44 y 40 consultas para remover tatuajes, en 2002 y 2003 éstas crecieron a 315 y 207. "El descenso de las consultas en el 2003 se atribuye al límite de cinco consultas de primera vez por semana para esta patología frente al desborde de la capacidad operativa del servicio", dicen los especialistas.

Las estadísticas demuestran que de todos esos pacientes el 91% tenía menos de 25 años y el 71% eran hombres. El 78% de los tatuajes estaba localizado en los brazos; el 17% en las piernas; y el 4%, en el tronco.

"No sé si ha variado la proporción de gente que se lo quiere sacar. Lo que ocurre es que la masa crítica de tatuados es más alta", dice Carlos Fernando Gatti, a cargo del Servicio de Piel del Hospital Francés.

Cuando Gatti fue presidente de la Sociedad Argentina de Dermatología —entre 1997 y 2001—, hicieron una encuesta en la que detectaron que entre el 15% y 18% de los jóvenes de entre 18 y 24 años estaban tatuados. "Esto es una moda que ya tiene 10 años. Entonces, el que se tatuó a los 18, hace 10 años, hoy quiere entrar a trabajar y encuentra lugares donde no lo aceptan".

Con este inconveniente se topó un abogado que pide reserva de su nombre. En la secundaria decidió que le dibujaran una espada en su mano derecha. Años después, ya especializado en derecho penal, no la quiere ver. "En el ámbito judicial, el tatuaje está muy asociado a lo 'tumbero', a lo carcelario. No podía presentarme ante un juez con la mano así". Se la sacó con láser y le quedó, en sus palabras, "más o menos".

Pero también hay otros motivos. Como el de aquella mujer medio hippona que tenía una rosa roja sobre su omóplato. Se enamoró de un ejecutivo de una multinacional y pensó que no podía mostrar un vestido de noche en ese ámbito social con ese diseño en su piel.

Los médicos observan que cuando un tatuado decide destatuarse muestra el mismo entusiasmo que cuando se hizo el dibujo. Es difícil detenerlo. Gatti equipara el tatuarse con el casamiento. "Cuando uno se casa, espera que sea para siempre. Pero cuando se separa no quiere ver a su ex pareja todos los días". Por eso, algunos amantes del tatuaje sólo se animan al henna indiana, que dura usualmente entre 10 y 15 días. Esta opción se aplica con una pasta ocre y es totalmente removible.

Hugo Bertome, jefe del Servicio de Cirugía Plástica del Hospital de Quemados, habla de la presión que el mundo del trabajo ejerce sobre los tatuados: según el estudio, el 85% de los tatuados en brazos declara pedir la remoción del tatuaje por trabajo.

La presión se siente de cerca en un hospital público como el de Quemados, gratuito, donde los médicos tienen que lidiar con aquellos que quieren que les saquen el tatuaje ya, hoy mismo, porque hay un trabajo que los espera... sin tatuaje.

"No es que no queremos hacer esos trabajos, pero si hay una urgencia con un chiquito quemado tenemos que darle prioridad, aunque hayamos programado la otra operación. Los recursos, humanos y de insumos son limitados", dice Bertome.

La doctora Griselda Seleme, directora del centro de cirugía plástica Estética Seleme, confirma el fenómeno y dice: "Siempre es a cambio de algo, la gente piensa que no pasa nada, pero siempre queda al menos una cicatriz".

La cicatrización dependerá del método empleado y de la localización (ver infografía). Hombros, mandíbula, cuello, pectorales, son algunas de las zonas del cuerpo más delicadas. En cuanto al método, el más fino es el láser, pero en el Hospital de Quemados suelen atender a pacientes que se sometieron a él con resultados poco satisfactorios.